Pasar tantas horas en un autobús es lo que tiene, que uno ve y escucha de todo.
Hoy, mientras esperaba al coche de línea, he visto a dos mormones. Usan mucho esta línea, tengo que averiguar si tienen una base secreta en la Castilla profunda o qué pasa... Iban como casi siempre, de traje, negro rigurosos, camisa blanca, corbata negra y esas americanas que parecen hacerse dos tallas más grandes para que les sirvan cuando sean pastores de su comunidad. Encima de todo llevaban esa especie de gabardina que suelen vestir, a modo de guardapolvo de cowboy con su, como no, etiqueta identificativa: "Hermano Josua" y "hermano Bryan". Me llama la atención su actitud: uno de ellos camina delante, sin equipaje, tan sólo un maletín pequeño en la mano. El otro cargado hasta los topes de maletas, camina detrás. El maletín que lleva el primero es ridículamente pequeño, pero tiene ese aspecto de los maletines misteriosos: pequeño, metálico, propio para llevar dentro un detonador de fisión nuclear o algo de eso que sale en las películas. Acabo pensando, o estos mormones, ante la pérdida de "clientes" (creyentes) se dedican al tráfico de uranio o a lo mejor no son mormones, sino "hombres de negro" de esos de la CIA, disfrazados de pastores...
En el viaje de vuelta se monta un hombre. Un poco enchispado, carrillos colorados, pero sanote nada de borracho de los que piensas, me va a dar el viaje. El hombre es uno de esos "filósofos de la vida" como les llamo yo. Parece conocer al conductor. Empieza a contar su vida y yo os la cuento a vosotros. Su padre se sacrificó para darle una buena educación, en un buen colegio. Hizo la mili en Las Palmas, y eso sí que era vida: se hacía deporte, se comía bien, tu cuarto, tu tele... El tío tiene 50 años, no creo yo que su mili fuera así de "bonita", pero da igual. Le encantaba el riesgo, se hizo paracaidista. 20 saltos hizo el tío. Acojonaba, pero le encantaba saltar. Vio morir a doce compañeros a los que al saltar de un aviocar el viento llevó al mar y allí se estamparon, uno tras otro. También vio otro día a un tipo caer contra una casa sin que se le abriera el paracaídas. Pensó meterse en la legión. Llega un momento en que el tipo empieza a decir cosas extrañas, como que el destino nos marca, que ocurren pocas cosas con lo que hay por ahí, que el no va al médico ni para un resfriado, y que cuando vaya le van a joder vivo porque seguro que el día que vaya es porque está para el arrastre. Tiene muchas amistades dice, pero amigos pocos. Entonces vuelve a la mili: le encantaba el barrio chino de Las Palmas, "cuánta nobleza había en el barrio chino dice". Estupefacto me quedo. Sigue: sus marineros, esa gente, y la de travestis que salieron cuando llegó la democracia, porque claro, con Franco no podían salir porque se los cargaban...
Llegamos a casa. Cada día, una nueva historia me ameniza el viaje. Una historia ajena en la que, durante unos minutos, entro también yo. Y ahora, vosotros.

Lo de los mormones es curioso.Al parecer tienen la obligación de predicar dos años en el extranjero.Yo,como sabes, tengo prejuicios contra toda religión organizada que tenga más de tres miembros,pero les doy un voto de confianza desde que leí la trilogía de ender de orson scott card, porque el tio es mormón y sus obras desprenden humanidad,tolerancia y respeto a la diferencia de una manera de la que sería incapaz cualquier fanático.
Y respecto al otro tipo...ahí hay una novela por escribir, o una peli de berlanga,o un ensayo de antropología hispana(esto último borralo,conociendo tu afición a meterte en mil cosas no me extrañaría que esto te diera para un artículo¡¡¡)
Por cierto, ya nos contarás algo de los personajes a los que visitas en tus viajes en autobus.Saludos.
Gracias por ponernos estas historias, que a mi me gustan y me enriquecen. Gente de esta hay en todas partes. Quizas hasta sean mayoría. Lo de los mormones ni fu ni fa.
Un abrazo
Que buena suerte poder hablar asi de tus experiencias en el bus...si yo te contara...
Mis experiencias actuales en bus se reducen a que una o dos veces al mes bajo el finde a casa desde Madrid. Viajo siempre de noche porque son mas de 5 horribles horas y de otra manera no podria aprovechar alli el finde entero. Siempre ponen peliculas, cuando son malas me quejo porque lo son. cuando son buenas me quejo porque sé que no llegaré a ver el final por mucho que lo intente. siempre me quedo dormida. Tengo muy mala suerte con quien me sientan. Lo mejor que me puede pasar es que ronque o me mire mal, tambien los he tenido los que me han dado miedo, desconfianza o los que me vomitan a los pies (esto me pasó la perultima vez). Siempre paso frio. La atmosfera de estos viajes esta siempre enrarecida. y nunca, nunca, hablo con nadie. Me alegro que tus experiencias sean mas agradables..
besitos
pero a vosotros un ecuatoriano no os conto durante cinco horas su odisea desde que salio de quito para hasta que llego a madrid, mientras recorres castilla leon en direccion galicia.
¡Viva Galicia! ¡Opa Ferrol!
No se de donde rayos seas. Pero de que eres puto, tu mismo lo dices. Desposeido de inteligencia, que por una rareza de la naturaleza ( verso sin esfuerzo) posees el defecto de percibir nadamás lo que miras y lo asimilas por unos cuantos segundos y luego se te borra, por eso viajas en el autobús sin saber adonde dirigirte porque se te olvida tu destino. Pobre tipejo, los dos sujetos que ves son Testigos de Jehová, Mushlims, Hare Chrisnas con traje, tipos de la CIA, M1's o espías del Vaticano que intentan sabotear el holocausto, pero a tí solo se te ocurre que son Mormones, que te hicieron ? O fuiste incapaz de vivir su código moral? . Saludos Hermano.
Lorsov, Lorsov... intuyo que eres amiguito de esos tipos que, de dos en dos, y más pesados que llevar a un luchador de sumo en brazos, recorren nuestras calles intentándonos convencer de no se qué moral, con un libro sagrado alterado por no se qué extrañas historias de reverendos, ángeles y el salvaje oeste. ¿Código moral? Homofobia, poligamia, racismo, ¿quieres que siga?
Simplemente no me gustan las religiones, y menos las que prohiben cosas como explicar la teoría de la evolución en sus instituciones, o las que afirman que en América, 600 años antes de Cristo ya había profetas enviados por Dios. Nunca iré a Utah. No se me ha perdido nada.
Como dijo alguien una vez, de manera muy inteligente, a un par de mormones "Si no creo en mi religión, que es la única y verdadera [la católica], ¿cómo voy a creer en la vuestra?".
En todo caso sólo hay una cosa que me inquieta de tu mensaje, o dos. O tres. Primero parece que las demás religiones no te gustan un pelo, hermano. Segundo, ¿qué es eso de sabotear el holocausto? ¿No serás un miembro del Klan, un nazi de tres al cuarto y un racista? Y tercero, no me llames hermano, "hermano". Eso si que no.
Los señores que vi, eran mormones. Sobre eso, no hay ninguna duda. Y sobre tu mensaje, excusatio non petita, acusatio manifesta.
Oye, ¿Y qué tiene de malo la poligamia? Hubo un tiempo en que intentábamos parcticarla ambos... Con éxito irregular, todo hay que decirlo
¡Ay Miguel!, qué razón tienes... No se acuerda el sacristán de cuando fue monaguillo...
Porque molestan tanto a los "mormones" si ellos no son malas personas y su iglesia no es una secta sino es la iglesia mas limpia que puede existir en la faz de la tierra. Sus creencias se vasan en que Dios, Jesucristo y el espiritu santo son uno solo y de que ellos los "mormones" tienen que llegar a ser como limpios casi perfectos.