· Cosas que, sin ningún pudor, sólo he visto hacer a americanas: Vamos a ver, esto no es un artículo sobre tópicos (ese lo haré otro día). Pero hay algo que cada día tengo más claro, las americanas tienen menos pudor que las europeas. Al menos para ciertas cosas.
- Eructar y escupir: no he visto nada parecido en otros continentes. Eructos que parecen rugidos de oso pardo, escupitajos que ni mascando tabaco. No, no penséis en una imagen tópica: americana redneck, con poco estilo, descuidada... No. Hablo de aparentes señoritas, con sus vestiditos, sus zapatitos, su pelito... Eructando sin problema ante quien sea. ¡Hasta en clase! -durante la clase quiero decir-. No, no piden perdón después de hacerlo...
- Orinar en la calle: no, no me digan aquello de ¿quién no ha evacuado alguna vez en la calle? No me refiero a situaciones extremas, me refiero a: uy, me hago pipi, meo aquí mismo, sea la hora que sea. Lo he visto hacer en lo que queda de la muralla de Salamanca, lo he visto hacer en mi ciudad, lo he visto hacer entre unos arbustos. Ignatus, lo has visto hacer en una maceta de esas que coloca el ayuntamiento, y no precisamente a escondidas... El otro día Úrsula Montes estaba alucinando: estábamos en un bar y cuando fue a entrar en el baño, una americana estaba haciendo sus cosas con la puerta de par en par, mostrando su velludo amigo y con unas bragas rojas por las rodillas. Sin pudor. No se si a Úrsula le molestó más la falta de pudor, o la visión que tuvo que soportar.
- Comer: una señorita debe mantener las formas y no debe comer como si fuera un superviviente volviendo de Playa Paloma. Si vas de clon de Paris Hilton no puedes meterte unos huvos con chorizo entre pecho y espalda, comidos con las manos y escurriendo aceite como si fueras un aspersor, digo yo... Acompañen la visión con un surtido de eructos varios. Nadie come las patatas fritas con apetito de piraña como estas mujeres, tanto que a veces pienso que tal vez en USA la bolsa sea comestible...

Lo se. Estoy generalizando, cayendo en tópicos y tal vez incluso en el desprecio. Pero no. Se de lo que hablo. Vale que hay princesas (como la Irish Red, ¿verdad Taomalo?, como M. la amiga de M., ¿verdad Ignatus?), pero la mayoría son de otra casta. Además, si una europea hace algo de lo anteriormente reseñado, por Dios, lo hace con estilo.